renta fija

Teoría de inversión en Renta Fija

Para aquellos que buscan en que invertir su dinero y obtener ganancias seguras a medio y largo plazo los bonos del Estado representan una de las operaciones financieras más seguras y atractivas pues estas emisiones de bonos llevan el respaldo del tesoro nacional de un país por lo que la garantía de que nuestro dinero está seguro es mucho mayor que si adquirimos bonos emitidos por una empresa privada.

Ha habido ocasiones en que algunos estados han dejado de pagar la deuda, por ello es conveniente saber en qué países haremos nuestras inversiones. Los estados que más intereses pagan suelen ser los más peligrosos y poco fiables. Por ello es aconsejable invertir en aquellos países que ofrezcan más garantías aunque el rendimiento sea menor. Cuando adquirimos un bono obtenemos un “pagaré”, un compromiso de pago del valor nominal del título más los intereses devengados al final del periodo estipulado.

En España los bonos del Estado son  activos financieros de renta fija emitidos por el Estado con un valor nominal de 1.000 € a la hora de adquirirlas y negociarlas. Si deseamos realizar inversiones por importes superiores deberán ser múltiplos de 1.000 Euros.

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Los bonos del Estado se pueden negociar en el mercado de capitales con unos plazos de amortización que suelen ser de uno a tres años. Los pagos por los intereses se denominan cupones y se realizan semestralmente o anualmente. Existen cláusulas en los contratos que permiten al inversor recuperar anticipadamente el dinero invertido si fuera necesario o que el emisor pueda amortizar la inversión anticipadamente.

Invertir en bonos del Estado significa, en pocas palabras, que nuestras inversiones no tendrán un gran rendimiento pero serán seguras.

Estas inversiones son muy atractivas para el inversor medio no sólo por carecer de riesgos sino porque ofrecen una buena rentabilidad y gran liquidez al contar con un mercado secundario mucho más amplio que las Letras del Tesoro.

Los Bonos del Estado pagan sus intereses en forma de cupón mientras que las Letras del Tesoro pagan sus intereses al vencimiento. El cupón que devenga se paga cada año y representa el tipo de interés nominal del Bono o la Obligación.

Los bonos del Estado se adquieren en subastas. Éstas pueden ser competitivas en las que grandes inversionistas realizan ofertas por un gran número de bonos y no competitivas en las que inversores con pequeños capitales adquieren la cantidad  de bonos en que están interesados.

Otra diferencia con las Letras del Tesoro es que, al contrario que éstas, el Estado no emite los bonos y obligaciones al descuento como en las Letras por lo que su precio máximo tienen como tope el valor nominal del título que se percibe en el reembolso sino que el precio de compra de los bonos puede sitiarse por encima (sobre par), por debajo (bajo par) o que iguale el valor nominal (a la par). Este valor nominal es lo que será devuelto al inversor cuando finalice la vida de este activo. Sus plazos de amortización son  a medio plazo de 3 a 5 años.

Ejemplo de estas inversiones en Bonos del Estado

Si un inversor adquiere un bono con un valor nominal de 1.000 Euros bajo par (más barato) a un precio de 950 Euros a 5 años y a un interés del 6%  irá cobrando los intereses correspondientes durante ese tiempo y al vencimiento percibirá el valor nominal del bono, es decir 1.000 Euros.

Lógicamente a esta inversión hay que descontar las comisiones correspondientes del Banco de España y del intermediario financiero si lo hubiera.

La subasta de estos activos se celebra mensualmente y las inversiones en estos títulos se pueden realizar a través del Banco de España o de intermediarios financieros.

Cuando se realizan inversiones en bonos del Estado, el inversor puede mantener el activo hasta el vencimiento percibiendo el dinero correspondiente de los intereses del mismo o si desea desprenderse de este activo solamente cobraría los cupones proporcionales hasta el momento en que se produzca la venta o transmisión del mismo.

En este último caso podría obtener un rendimiento positivo o negativo dependiendo del valor de venta del activo comparándolo con el precio de adquisición que incluiría la parte correspondiente al cupón corrido.

Estos títulos se subastan mensualmente. En el mercado secundario se adquieren a través de la Central de Anotaciones del Banco de España.

En ellos hay que considerar las siguientes características:

TIPO DE EMISIÓN: Indica el tipo de interés del cupón.

FECHA DE AMORTIZACIÓN: Fecha de pago de los cupones

PRÓXIMO CUPÓN A PAGAR: Indica la fecha de pago del cupón próximo de la emisión que utilizamos.

CUPÓN CORRIDO: Cuando un inversor desea comprar bonos en el mercado secundario no pagará el precio de mercado (EX – CUPÓN) sino el valor del CUPON CORRIDO, o lo que es lo mismo, la parte proporcional de los intereses calculados diariamente del inversor  desde el cobro del último cupón hasta el cobro del siguiente.

ÚLTIMO PRECIO MEDIO: Indica el último precio cotizado del bono después de extraerle el cupón corrido y se muestra en forma de porcentaje (103,767)

ÚLTIMA FECHA: Indica La fecha del último día en la que se negoció el bono en cuestión.

NÚMERO DE OPERACIONES: Nos muestra la cantidad de operaciones que de este bono han existido a lo largo de la sesión.

IMPORTE CONTRATADO: Nos indica a cuanto han ascendido todas las operaciones de la sesión sobre un bono en particular.

PRECIO EX – CUPÓN: Indica el precio sin el cupón corrido al que se ha negociado el bono en la sesión del día. Muestra los precios medios, máximo y mínimo.

RENDIMIENTO INTERNO (TIR): Promedio que nos indica la tasa de rentabilidad media del bono de acuerdo a los precios habidos durante la sesión.

Obligaciones del Estado

Los bonos y obligaciones del Estado son iguales salvo en el plazo de amortización de los mismos. Se denominan Obligaciones del Estado a aquellos bonos cuyos títulos tienen un plazo de amortización superior a 10 años. Estos plazos de amortización pueden ser de 10,15 y 30 años años. Los cupones vencen anualmente. Se emiten mediante subasta mensual y es similar a la de los bonos del Estado. Existe también un mercado secundario. Sus rendimientos están sujetos a retención a cuenta del Impuesto de la Renta y Sociedades. Se le aplica la misma normativa y se suscriben como los bonos del Estado.

Riesgo de interés en los activos de Renta Fija

En el mercado los intereses varían constantemente dependiendo de la marca de la economía y esto afecta a los precios de las obligaciones que también pueden subir o bajar.

Cuando el tipo de interés sube, el precio de la obligación ya emitida baja produciendo una pérdida a su propietario.

Por el contrario, si el interés baja el precio de la obligación sube lo que significa una ganancia para su dueño. A estas variaciones las denominamos RIESGO DE INTERESES.

Si el propietario de una obligación quiere venderla antes de su vencimiento y conseguir dinero por su inversión habrá de venderla a un precio superior al precio de compra. Por el contrario si su precio de venta es inferior al que pagó en su día tendrá una pérdida de capital por sus inversiones.

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